sábado, 3 de septiembre de 2016

Espejito, espejito...

Pssst... Ahora que no nos oye nadie, te voy a contar un secreto. Acércate, ven...

No me gusta mi cuerpo.

No me gusta, ya está. Me miro en el espejo y no me gusta lo que veo. Las piernas anchas, el culo fláccido, chompa que cuelga a la mínima que me agacho... Y eso hace que no esté contento. Parece que da igual cuánto ejercicio haga (sigo yendo a hacer crossfit -casi- cada mañana), que al final del día sigo teniendo la misma pinta fofa, y la báscula no baja de las tres cifras.

Sé que el principal problema es la comida. No estoy comiendo bien, tomo una cantidad ingente de hidratos de carbono y no las suficientes frutas y verduras. Lo sé, soy consciente de ello. Y por el momento soy incapaz de cambiarlo. No puedo dejar de comer, de picotear, y no logro concienciarme de que tengo que cambiarlo. Siempre encuentro una excusa ("hoy el último día y mañana empiezo", "hoy he dormido fatal, necesito un extra de energías", "estoy súper estresado", "venga, esto me lo permito una vez a la semana y ya, así me quito el gusanillo" -repetido cada día de la puta semana-...). Y al final siempre acabo cayendo en lo mismo. Comer rápido, mal y desequilibrado.
Sinceramente, no tengo ni idea de qué hacer. Soy un jodido hombre hecho y derecho de 31 años, y si a mi edad no soy capaz de controlar este tipo de impulsos, ¿cuándo voy a poder?

He decidido que el primer paso para poner remedio a esto va a ser empezar a llevarme comida en tupper al trabajo. Ya lo hice durante un tiempo, pero lo acabé dejando (por falta de fuerza de voluntad, como siempre). Pero si quiero volver a tomar las riendas de mi alimentación no puedo dejar que sea la cantina del trabajo la que decida qué como cada día.

Hay un problema, y es el tiempo. Un bebé de año y medio, otro en camino... No te deja mucho espacio para ponerte a cocinar a fuego lento, claro. Así que habrá que ser creativos. Ya veremos cómo se da. De momento voy a empezar a buscar recetas sencillas, rápidas y sanas. Cosas que pueda preparar en media hora como mucho (o que pueda dejar preparando en la Thermomix),

Y quién sabe, puede que si me hago con una buena colección de recetas sanas y apetecibles, hasta me anime a compartirlas por aquí...