domingo, 1 de mayo de 2016

Lloricas

Hoy me he levantado hater. Y, muy convenientemente, una de las primeras cosas con la que me he topado esta mañana ha sido un post en vitónica lloriqueando sobre cómo el crossfit es una moda y que también hay otros tipos de entrenamientos que dan muy buenos resultados. Miro la lista de "alternativas" y me echo a reír. Según este iluminado, el body pump y el aerobic pueden dar tan buenos resultados como el crossfit.
Una de dos: O aquí el colega no ha pisado un box de crossfit en su vida, o nunca ha ido a una clase de body pump. Yo me pasé un año entero... No, perdón, voy a reformular. Yo tiré a la basura un año entero (sí, mucho mejor) de entrenamiento yendo a una de esas estúpidas franquicias de gimnasios que te encuentras a la vuelta de cada esquina y ofrecen el mismo tipo de clases sin sustancia ni reto alguno. Y lo único para lo que me sirvió fue para descubrir dos cosas:
  1. Body pump, aerobic, step, body tone, cardio box, potty-pum y demás mierdas son exactamente la misma rutina de ejercicios donde únicamente cambia algún detalle insustancial, como si haces el mismo lunge con un step de 10 cms de altura o con unas mancuernas rosa de 1/2 kg de chichinabo en las manos.
  2. A partir de los 60 años, que el vestuario masculino al completo te vea el nabo no es motivo de vergüenza sino más bien una especie de motivo de orgullo [1].
Después de dos semanas, arrancar a sudar en una de esas sesiones de entrenamiento era ya mera ciencia-ficción. Excepto en las de spinning, cuando el monitor cerraba las puertas y quitaba la calefacción, permitiendo que la sala se pusiese a un millón de grados y arriesgando a la gente a sufrir lipotimias. El muy hijo de puta.

A ver. Que no estoy diciendo que el crossfit sea la única modalidad de deporte que produzca resultados excelentes. Que no niego que se ha convertido en una moda a escala global, y que muchos gimnasios lo estén adoptando sin tener ni puñetera idea de lo que hacen, arriesgando la salud de sus clientes. Pero coño, es que funciona. No me canso de repetirlo. De los más de diez años que llevo practicando diversas formas de ejercicio, jamás he estado tan en forma como cuando hacía una hora de crossfit al día. Pero puedo entender que haya gente que no se sienta a gusto con el formato de los WoD, o que no se pueda permitir el coste (en mi opinión, desorbitado) de un box.

Pero no me digas que el puto body-pump también da resultados excelentes, porque no.
Si lo que el post de vitólica pretendía era ser complaciente con esas franquicias y con la gente que quiere ponerse en forma sin sudar (spoiler: es IMPOSIBLE), lo han logrado. Si lo que pretendían era hacer un post con información con verdaderas alternativas al crossfit... guess what: Una mierda pinchá en un palo.

El TRX no tiene mala pinta (de hecho alguno de los ejercicios lo tengo guardado para practicarlo por mi cuenta), pero es fácil hacerlo "demasiado sencillo". Si el ejercicio en cuestión te resulta difícil, te incorporas un poco más y el reto desaparece. Por otra parte, el entrenamiento de pesas tiene el problema de que es excesivamente focalizado a grupos musculares aislados, y por tanto la efectividad es reducida. Pero claro que hay alternativas al crossfit. Las hay muchas y muy variadas: 
  • Entrenamiento funcional cubano: Básicamente, el precursor del crossfit. Desarrollasdo en los años 70, combina una variedad de ejercicios funcionales para obtener unos resultados de muy alto nivel. También merece la pena echar un vistazo al entrenamiento funcional ruso con kettlebells. Estos comunistas sí que sabían entrenar.
  • YAYOG: You Are Your Own Gym. O lo que viene a ser entrenar con tu propio peso corporal. El método es interesante y, hagas el tipo de deporte que hagas, merece la pena incorporar muchos de sus ejercicios a tu rutina habitual.
  • Natación: No es ninguna sorpresa. Nadar alternando estilos es una de las formas más completas de entrenar. Es extremadamente beneficioso a nivel tanto aeróbico como de fuerza, y además tiene mucho menos impacto sobre tus articulaciones que otras disciplinas.
  • Artes marciales: ¿Por qué no? También son muy exigentes a nivel físico y pueden resultar muy satisfactorias a medida que progresas. 
Todas tienen algo en común: Los ejercicios involucran a varios grupos musculares al mismo tiempo y requieren una buena dosis de esfuerzo, nada a lo que el cuerpo pudiese acostumbrarse en poco más de un mes. 

Entrena como te salga de las narices, sigue modas o huye de ellas. Pero procura que tu rutina de entrenamiento sea siempre variada y exigente, o lo único que estarás perdiendo es tiempo y dinero. 

[1] Mi teoría es que los abueletes de gimnasio, al final del día, quedan todos juntos para irse de cañas y aquel a quien menos gente les haya visto el pene ese día es el encargado de pagar las rondas.